martes, 4 de octubre de 2011

"Zapatones"


Ese es uno de los apodos, tengo varios, por los que cariñosamente me interpela mi padre, "Zapatones". La cosa viene de la época del estirón cuando alcancé, al parecer el récord a los pies más grandes de la historia familiar alcanzando un 47. ¿Y por qué os cuento esto? pues creo que esta vez me he ganado el apodo a pulso, veréis, anoche salí como cada noche a sacar a los perros, en el escaso minuto que tardé en llegar enfrente de mi bloque caí en la cuenta de que me había olvidado las llaves, di media vuelta y aproveche que entraba una vecina para cruzar el portal, llegue a mi casa y toque en el timbre sabedor de que mi madre estaba dentro y aun no se había acostado, llame y espere porque mi madre no está ya para maratones, pero la mujer o se lo tomaba mas calmadamente que de costumbre o no me había escuchado, insistí al timbre y nada, empecé a aporrear la puerta y nada, la cosa se alargó por media hora y yo empezaba a ponerme muy nervioso, no sería la primera vez que mi madre se desmaya o algo similar. Con ese temor en la cabeza me giré de espaldas a la puerta, le arree dos coces, porque fueron coces, dos en concreto, y reventé una puerta de seguridad de 9 puntos de anclaje. Sois libres de creerme pero fui yo el que la arreglo esta mañana. Resultó que la pobre mujer estaba oyendo la radio, se extraño al oír el golperio y por poco se desmaya, pero al ver en la oscuridad como irrumpía un mostrenco de 1,77 que le pego dos patadas a la puerta, y que de entrada no identifico conmigo porque yo suelo usar mi llave que ella no sabía que había olvidado.

Ni que decir tiene que está lo suficientemente enfadada conmigo para no hablarme en todo el día, lo último que me dijo fue "¡Eres un animal!" cosa que realmente me halaga hasta el punto de responder "¡MUCHO!"

Qué le vamos a hacer, ya se le pasará. La pobre puerta, aunque ha sido reparada y restaurada su función de dejar al resto fuera, ha perdido todo el respeto que le tenían, para satisfacción mía que llevo todo el día mirándola con una sonrisa de oreja a oreja. No es para menos, esa puerta en su momento costo su buen dinero y se ha portado en infinidad de ocasiones. No creo que esperase una traición desde dentro, en mi defensa diré que la culpa es de mi memoria por olvidar la llave, pero también de ella por tomarse su trabajo tan en serio, que nos conocemos toda la vida.

No puedo evitar recordar esas series policiacas en las que siempre se entra a patadas y revisando mis archivos recordé, BABA CITY, una de esas cosas que está confinada en los cajones esperando su turno. En su momento solo se llego a publicar un nº 0 en formato de tira periodística, y ya está, El numero uno que jamás se vio tenia guiones de don Eduardo Serradilla, y eran muy buenos, más que mis dibujos de entonces.







Pero ya apuntaba maneras, por cierto lo que lleva en las manos son dos pistolas, pero entiendo que no lo parezcan por que las puse de frente, SIP, quedan cutres pero no tenían mas futuro que ese así que las dejé tal cual. Os aseguro que se cuales van a ser vuestras criticas por que el primero que las he hecho soy yo y porque todo el que ve este dibujo alega lo mismo, Pero no matare vuestra iniciativa. A ver si alguno me dice algo nuevo. Y os aseguro que hay para sacar fallos.


La idea por supuesto no era nueva, soy de la generación del televisor, nos enchufaban ahí y hasta que se acabasen los dibujos. Pero a veces nos tragábamos hasta las de dos rombos, o solo de uno como las policíacas, este dibujo de la derecha es muy anterior a BABA CITY, era tan solo un concepto, como un cartel, una sintesis de la historia de un chico que salía tranquilamente del instituto y recibe un disparo solo porque llevaba unas deportivas molonas. A la policía le parecía otro caso más, pero el detective Rodríguez (si como mi apellido, ¡que pasa!) se lo tomo como algo personal, de ahí su título, SE LLAMABA SCOTT. Gane un concurso escolar pero fui tan ingenuo que entregue el original. Por eso solo conservo este dibujo. En fin que me gustan las historias de polis y las de cine negro. Pero también las de superhéroes y BABA CITY también tenia de eso.

Sin embargo mi corazón está con las historias fantásticas medievales de capa y espada y brujería y.......ya me entendéis. Sera por eso que son las únicas historias que he logrado llevar a término un mayor nº de veces. Espero que con HAMMERTIME también lo logre. 

En fin, no sé si llegaré a dibujante pero siempre me puedo especializar en dar patadas, lástima que no me guste el fútbol. Aunque me aseguran que dialécticamente también las doy. ¡Menuda fama me estoy forjando!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

SALUDOS, JP:

JE, JE, JE, ¡AHÍ, "ZAPATONES". ME GUSTÓ LA NARRACIÓN DEL SUCESO. YO QUE TÚ ME HARÍA UN DIBUJO PARA INMORTALIZAR LA ESCENA.
Angel Marrero

JP dijo...

Gracias Ángel, aunque no sé porque me empiezo a arrepentir de haber incluido una intimidad familiar, en fin; demasiado tarde.
La viñeta no es mala idea, lo pensaré. Todavia mi madre esta de morros conmigo y no se si eso lo arreglará. Todo se andará.